Rocío Carrasco ha afirmado en diversas ocasiones ,que su hijo David Flores es feliz en el presente.
A pesar de la falta de contacto directo desde 2016, Carrasco sostiene que el bienestar de su hijo es lo que le permite no sentir "pena" por el distanciamiento, aunque mantiene un discurso crítico hacia el entorno en el que vive el joven.
Puntos clave de sus declaraciones:
Felicidad actual: Asegura que, a día de hoy, su hijo es feliz, lo que le otorga cierta tranquilidad emocional pese a la ausencia.
Manipulación externa: Sostiene que David no ha buscado un acercamiento porque "no se le ha permitido" y acusa a su exmarido, Antonio David Flores, de utilizarlo para lucrarse y causarle daño.
Vínculo emocional: A pesar de la separación, Carrasco afirma con rotundidad que su hijo la echa de menos y lo describe con gran ternura como "su enano", destacando su bondad innata.
Situación legal y familiar reciente (2024-2026):
En los últimos años, la relación ha seguido marcada por procesos judiciales:
Condena por impago: Carrasco fue condenada a pagar una indemnización de más de 13.000 euros a su hijo por el impago de su pensión alimenticia durante años.
Postura de David: Durante los procesos judiciales, David Flores ha evitado solicitar penas de cárcel para su madre, pidiendo únicamente el abono de las cantidades adeudadas.
Declaraciones en 2026: En intervenciones recientes de marzo de 2026, Rocío Carrasco se ha mostrado más reservada, evitando profundizar en detalles sobre su familia pero reiterando el dolor de haber "parido dos veces" y no tener contacto con ninguno de sus hijos.
